Nave de nieve, por Tomás Afán Muñoz

1.

Mira.  Con este mapa no nos perderemos.

¿Por qué?

Es del norte.

Sólo aparecen ellos, entonces.

No.  También han dibujado el sur.

Está al revés, nosotros estamos debajo y el norte encima.

Porque  lo han hecho ellos.  Debemos seguir sus normas.

Pero es mucho más difícil tener que atravesar el mapa escalando hacia arriba, que hacerlo deslizándose hacia abajo.

 

2.

¿Y cuando salga el sol?

¿Qué?

¿Qué haremos cuando la luna deje de enfriar el agua?

Buscaremos los rincones de sombra.

No hay palmeras, ni toldos, ni casas que den sombra aquí en el mar.

Pero hay nubes, islas, aves… Ballenas.

 

3.

¿Por qué un barco de nieve?

¿No estabas harta del calor?  De eso huimos.  ¿No?

Nosotros sabemos de fuego.  Encender barcos de arena.  ¿Pero esto?

En el norte no quieren que llevemos nuestra calima con nosotros.  Ya lo sabes.

 

4.

¿De dónde vengo?

¿Qué?

El lugar en el que vivíamos.  ¿Cómo se llama?

¿No sabes el nombre de tu país?

En el mapa de las gentes del norte, ¿qué palabra usan para llamarnos?

No aparecemos en su mapa.

Mira bien.  La nuestra es una región grande.  Tenemos que estar.

Solo marcan los lugares en los que hay petróleo, gas, minas, ciudades.  Pero en nuestra tierra, ¿qué hay?

Niñas y niños.

No es suficiente.

 

5.

Algunos lloran.

¿Por qué?

Tienen miedo.  La noche es tan oscura.  No hay luna, ni estrellas, la nieve es tan negra como una cueva sin salida.

Hermana, cuando compartíamos el mismo cuarto, y lloraba de miedo, eras capaz de inventar poemas capaces de hacerme soñar en paz.

Lo recuerdo.

Hazlo.  Dame un poema para ellos.

Un poema…  Como por ejemplo…:   Si eres capaz de mirar  los copos de nieve con un cristal que pueda hacerlos mucho más grandes, veras que todos ellos tienen formas de estrellas.  Astros infinitos pisamos esta noche.  No mires hacia arriba, pues bajo nuestro cuerpo reposa hoy el firmamento.

 

6.

Despierta.

¿Qué?

Estamos solos.

¿Y los otros?

Durante la noche, la nieve se resquebrajó formando mil pequeñas naves.  Todos flotamos a la deriva de pequeñas barcas de hielo.

Hay algo arriba.

El sol.

¿Qué es ese ruido?

Gira sobre nosotros.

Son rayos ensordecedores.

No.  Son aspas de helicóptero.

Vuela sobre nosotros.  Y nos enfoca con su luz.

Quiere darnos sombra.  Para que el sol no derrita nuestra nave de nieve.

 

7.

¿Una cuna?

En nuestra aldea no había botes salvavidas.  Pero todos conservábamos nuestras cunas de recién nacidos.

Está bonito el mar, parece que mil cáscaras de bebé hubieran dado fruto.

Flotan muy bien todas ellas.

Sigue remando.

Mira, algunos están llegando a tierra firme.

 

8.

Tomad, hay más.

Fue una gran idea cargar estas cajas mágicas llenas de alimento.

No las cargué yo, las lanzaron los helicópteros.

Al fin estamos en alguna parte.

Sí.  Es tierra firme.

Pero, mirad.

Tocad.

¡Qué frío!

Es hielo.

Debe ser el norte, al fin.

Pero no es la tierra la que está congelada, sino las personas.


Tomás Afán Muñoz.  Jaén 1968.  Autor teatral con más de una treintena de premios entre ellos el Premio ASSITEJ España en 2 ediciones y una veintena de obras publicadas.  http://tomasafan.blogspot.com.es/2015/05/mis-textos.html